Tras varias semanas de resistencia, el presidente de Corea del Sur, Yoon Suk Yeol, ha sido detenido para ser interrogado; según la agencia anticorrupción del país, en el más reciente capítulo de una saga política de varias semanas que comenzó con el sorprendente decreto de ley marcial del asediado presidente
Según publica CNN y
recibido por este periódico, el presidente de Corea del Sur, Yoon Suk Yeol, ha
sido detenido para ser interrogado, por los investigadores de anticorrupción;
esta saga política comenzó cuando por sorpresa, el presidente destituido decretara
la Ley Marcial.
Es la primera vez
que se toma una medida de este tipo contra un presidente en ejercicio en Corea
del Sur. Yoon estaba siendo buscado para ser interrogado en múltiples
investigaciones relacionadas con su efímera declaración, incluidas acusaciones
de liderar una insurrección, delito castigado con cadena perpetua o incluso la
pena de muerte.
El asediado
presidente llevaba semanas refugiado en su residencia fortificada, rodeado de
su equipo del Servicio de Seguridad Presidencial, eludiendo su detención
mientras se enfrenta a varias investigaciones y a un juicio político.
Antes de su detención,
el presidente detenido ha emitido en la madrugada de este miércoles un mensaje
de video pregrabado en el que tacha de “ilegales” las investigaciones sobre él
y afirmando, “en este país se infringe toda la ley”. “Como presidente que debe
proteger la Constitución y el sistema legal de la República de Corea, responder
a estos procedimientos ilegales e inválidos no es un reconocimiento de los
mismos, sino con la esperanza de evitar un desagradable derramamiento de sangre”,
afirmó.
Mientras tanto, grupos de simpatizantes y sus detractores acudieron al lugar de los hechos. Vídeos de Reuters y de YTN, afiliada de la CNN, mostraban a manifestantes llegando en autobuses y reuniéndose en las calles que rodean el complejo de Yoon, a pesar de las temperaturas bajo cero.
A algunos manifestantes se les oía corear “dimisión”, “se acabó tu tiempo” y “asume tu responsabilidad”, mientras que los partidarios del asediado presidente coreaban “destitución inválida” y “¡hemos ganado!”.
Ndze Biyoa Asuhe