En septiembre, el presidente argelino, Abdelmadjid Tebboune, anunció que su país aspira a alcanzar, de aquí a finales de 2025, la “autosuficiencia total en la producción de trigo duro”.
Las reformas
económicas aplicadas desde 2020 han transformado a Argelia de importador
a exportador de diversos productos, entre ellos materiales de construcción,
cemento y clínker. Argelia está aumentando claramente su influencia económica y
diplomática en el continente africano.
El país berebere
prevé cultivar en este próximo ejercicio económico una cifra récord de 1,6
millones de hectáreas de trigo duro, es decir, aproximadamente el 80% de las
necesidades anuales del país.
Según la
prensa local, este es sólo uno de los muchos indicadores que reflejan el éxito
de la estrategia de desarrollo económico de Argelia; es el logro más amplio de
la diversificación de las actividades económicas y el alejamiento de la
economía rentista, que, como señaló Tebboune, “sofoca la mente y la innovación”.
Las instituciones financieras
internacionales están resaltando el enfoque integral de Argelia para
transformar su economía; por ejemplo, el Banco Mundial para Oriente Medio y el
Norte de África, ha felicitado al Gobierno de Argelia por su desempeño
económico, que le permitió ascender en la clasificación del Banco Mundial. El vicepresidente
de Banco Mundial para Oriente Medio, Ousmane Dione, ha afirmado que es un “modelo de éxito digno de compartir con
otros países de África”.
Resulta que desde el año 2023 Argelia se
convirtió en uno de los cuatro países del mundo que pasaron de la categoría de
ingresos medios bajos a la de ingresos medios altos en el informe anual de
clasificación de ingresos del Banco Mundial; durante ese mismo período, la economía
de Argelia registró una tasa de crecimiento del 4,1%.
Pues, en este impulso, se destaca que los logros de Argelia se derivan de un rumbo económico pragmático, que hace hincapié en el apoyo a las pequeñas y medianas empresas de diversos sectores, incluidos la agricultura y la industria, al tiempo que prioriza la producción local sobre las importaciones para salvaguardar las reservas de divisas y alentar a las empresas nacionales. El gobierno también se ha centrado en reducir el desempleo y racionalizar el marco legislativo.
En cuanto a las
inversiones, la Agencia de Promoción de Inversiones informa que ha aprobado unos 3.000 proyectos
propuestos recientemente por inversores locales y extranjeros, lo que ha dado
lugar a la creación de unos 250.000 puestos de trabajo.
El sector agrícola está
avanzando en la mejora de la seguridad alimentaria, y como resultado, Argelia
está convirtiéndose en la mayor explotación lechera del mundo, de 117
hectáreas, tras un acuerdo de 3.500 millones de dólares
con la empresa láctea qatarí Baladna QPSC.
Los productos
argelinos están ampliando de forma constante su presencia en varios mercados
africanos. En 2021, el país se adhirió al Acuerdo de Libre Comercio Continental
Africano (AfCFTA), cuyo objetivo es eliminar las barreras aduaneras en el
comercio entre los países miembros. A principios de 2022, abrió la primera ruta
marítima que la conecta con Mauritania y Senegal para impulsar los volúmenes
comerciales, y actualmente está trabajando en el establecimiento de una ruta
terrestre hacia Mauritania. Estas iniciativas abren las puertas a nuevos
mercados en África Occidental.