Buscar

La educación católica africana traza en Kigali su hoja de ruta para la transformación del continente

La II Asamblea General de la Oficina Internacional de la Educación Católica para África y Madagascar ha adoptado en Kigali, "la Declaración Final de Kigali 2026", un documento estratégico que define el rumbo de la escuela católica africana para los próximos años. 

Reunidos desde el pasado lunes, 11 de mayo en el Centro Saint Vincent Pallotti de Gikondo, los responsables eclesiales, expertos y docentes de todo el continente han firmando un texto que vincula la misión educativa con la transformación social, espiritual y ciudadana de África; dicha declaración ha sido firmada por el Rev. Dr. Fernando Ignacio Ondo Ndjeng Afang, presidente de OIEC África y Madagascar; el Prof. Jean Paul Niyigena, coordinador del Instituto del Pacto Educativo Africano; y el Prof. Jan De Groof, presidente de la Unión Mundial de los Enseñantes Católicos.

Las presentaciones culturales han demostrado, durante los días de la asamblea, “la vitalidad de una red educativa que persigue el crecimiento integral de la persona” y refuerzan el contacto con la realidad de las escuelas rurales.

Resulta que en Kigali, los firmantes han rubricado el documento “Escuela católica y docente católico en la dinámica transformadora de África a la luz del Papa León XIV y del Pacto Educativo Africano”. Según fuentes de la delegación de Guinea Ecuatorial, el texto diagnostica las profundas transformaciones educativas, políticas y tecnológicas que atraviesa el continente y afirma que “la escuela católica sigue siendo uno de los actores educativos más creíbles y resilientes”. Reconoce a los docentes católicos como “artesanos de humanidad y constructores de esperanza”, citando al Papa Francisco.

La Declaración fija siete compromisos: la educación integral basada en la dignidad humana, identidad evangelizadora, cultura de paz, acompañamiento vocacional, innovación pedagógica y digital, protección de menores y fortalecimiento de la sinodalidad.

Se ha instalado a la OIEC a crear un observatorio africano y una plataforma digital continental; al Instituto del Pacto a impulsar laboratorios de innovación pedagógica; y a la Unión Mundial a reforzar las uniones nacionales de docentes católicos.

Guinea Ecuatorial lidera parte del proceso, la delegación encabezada por el Rev.  Ondo Ndjeng Afang, presenta un informe nacional sobre la Asociación de Centros Católicos de Enseñanza, que coordina hasta en la actualidad, 119 centros, 42.000 alumnos y 2.100 docentes, y expone proyectos de inclusión, empoderamiento femenino, innovación digital con ProFuturo y protección de la infancia con protocolo de tolerancia cero.

Con esta Declaración, Kigali se consolida como capital africana de la esperanza educativa. La Asamblea deja una convicción clara: "educar es un acto de esperanza que invita a la coparticipación y a la transformación del mundo".

Más articulos: