León XIV: “Hoy estoy aquí
para decirles algo muy sencillo, ninguno está excluido del amor de Dios; cada
uno de vosotros, sigue siendo valioso a los ojos del Señor.”
Bajo un intenso chaparon caído en la ciudad
de Bata, el Papa León XIV ha visitado a un grupo de presos seleccionados, a quienes
ha albergado la esperanza en los ojos de Dios.
“Hoy estoy aquí”, - ha empezado con una profunda
reflexión de esperanza y amor al dirigirse a los presos, - “para decirles algo
muy sencillo, ninguno de vosotros está excluido del amor de Dios; cada uno de
vosotros, sigue siendo valioso a los ojos del Señor. No estáis solos,
Dios nunca os abandonará y la iglesia estará a vuestro lado”.
Para el Papa León XIV, ser preso no
significa estar fuera del entorno familiar, no significa perder el valor
humano, “a pesar de que las cárceles se vean como lugares de soledad y desolación”,
ha afirmado; por lo que, les ha asegurado que encontrarán espacios en sus
familias. “Sus familias los aman y los esperan, más allá de estos muros, rezan
por ustedes”.
Sí en las familias van a encontrar siempre la acogida, también les ha invitado a concienciarse que su papel positivo podría formar parte del desarrollo de las sociedades, y una referencia provechosa para los jóvenes; y ha finalizado la reflexión con unas palabras alentadoras: “piensen también en su país, en los jóvenes de Guinea Ecuatorial que necesitan ejemplos de perseverancia, de responsabilidad y de fe. También ustedes forman parte de este país. Dios jamás se cansa de perdonar; él abre siempre una puerta nueva a quien reconoce los propios errores y desea cambiar”.
Ndze Biyoa Asuhe