El Comité de Política Monetaria de BEAC se ha
reunido en la jornada de este lunes 23 de septiembre en Yaundé, entre otros
cometidos de su competencia, para analizar y evaluar el estado actual de la
economía de la subregión en el marco de la coyuntura internacional.
La tercera reunión del Comité de Política Monetaria de BEAC del presente año, ha tenido lugar en la jornada de este lunes 23 de septiembre en la Sede del Banco Central de la CEMAC en Yaounde, presidida por el Gobernador de BEAC, Yvon SANA BANGUI.
El Comité de Política Monetaria es el órgano decisorio del BEAC en materia de política monetaria y gestión de reservas de divisas; tiene la competencia de analizar las perspectivas macroeconómicas y financieras internacional, la incidencia de las mismas perspectivas en la subregión, así como orientar y recomendar a los Estados de la CEMAC sobre las líneas matrices a adoptar para mejorar el crecimiento de la economía.
Pues, tras la reciente reunión, el Gobernador de BEAC, Yvon
SANA BANGUI fue abordado por los periodistas de los seis Estados miembros de
la CEMAC por video conferencia, donde señaló, entre otros aspectos, la economía
de la CEMAC tiene una dependencia por el mayor volumen en las importaciones. “Para
reducir la importación en nuestra subregión, la solución es la producción local;
de esta manera, podríamos reducir las importaciones”, resaltó el Gobernador.
Se ha recogido que según las perspectivas de la economía mundial publicadas en julio de 2024 por el FMI, el crecimiento global de la economía se estabilizaría en torno al 3,3% entre 2023 y 2024; esto sí que la actividad económica se vería impactada por varias circunstancias, entre las que se destaca:
a) La flexibilización gradual de las políticas monetarias de los principales bancos centrales, en vista del alivio de las presiones inflacionarias;
b) La aceleración del comercio mundial;
c) Mejora en la situación de los mercados laborales;
d) La acentuación de las tensiones geopolíticas, ligadas a la continuación de la guerra de Ucrania y los conflictos en Oriente Medio.
Mientras que en el espacio CEMAC, las perspectivas macroeconómicas y financieras no son estables, principalmente por su mayor dependencia a la importación. Se prevé que estas marcadas por:
a) Un crecimiento previsto del 2,9% frente al 2,2% en
2023, es decir, más un 0,7%. Por el buen desempeño de las actividades no
petroleras que van a crecer en un 3,5% frente al 2,9% en 2023;
b) Disminuyen gradualmente las presiones
inflacionarias hasta un 4,2% en promedio anual en comparación con el 5,6% en
2023;
c)
Una
frágil situación de las finanzas públicas, con un saldo presupuestario basado
en compromisos, excluidas las subvenciones, con un déficit del -0,3% del PIB en
2024, frente al -0,9% del año anterior;
d) Un aumento del superávit en la cuenta corriente,
incluidas las donaciones oficiales, del 3,7% del PIB, frente al 2,1% del año
anterior;
e) Un aumento de la oferta monetaria del 13,6%, frente
al 9,1% en 2023;
f) Y una reducción de las reservas de divisas del 5,0% que se situarían en 6.539,0 miles de millones a finales de 2024, lo que corresponde a una tasa de cobertura de divisas externas del 69,2%, frente al 74,8% en diciembre de 2023, y reservas en meses de importación de bienes y servicios de 4,5 meses, frente a un 4,8% menos en 2023.