La madre de Micaela Nfumu Ondo Akeng, la joven guineoecuatoriana recientemente galardonada con un título de belleza en Marruecos, ha expresado su emoción y gratitud ante este logro de su hija. Araceli Akeng Mba, visiblemente conmovida, ha compartido unas palabras llenas de amor, orgullo y fe.
“Como madre, primero debo
reconocer que soy creyente”, ha manifestado. “Mi vida, la de mi hija pequeña
Micaela y la de mi hijo mayor, Cristian Sergio, está consagrada al universo.
Creo firmemente que existe un orden superior que guía y determina el curso de
nuestras vidas”.
Con profunda gratitud, Araceli ha
agradecido a Dios por lo que considera una gracia divina, la explosión y el
reconocimiento internacional obtenido por su hija. “Por Micaela siento una
mezcla que no me cabe en el pecho, orgullo, amor, sorpresa y admiración”,
confesó con voz emocionada.
Pero, recordó a este periódico que, desde los cinco años, Nfumu Ondo Akeng ya revelaba su talento artístico. Dibujaba, diseñaba ropa y escribía cómics. “Muchas veces me enfadaba porque cortaba su ropa para confeccionar vestidos para sus muñecas. Hoy verla en un escenario internacional como este, segura de sí misma, sonriente y brillante como Miss, me llena de alegría”.
El logro de su hija no solo es un premio exterior, dice Araceli, sino también una prueba del corazón bondadoso y perseverante que siempre ha cultivado. “Este reconocimiento es un testimonio de tu talento y de la hermosura que hay en tu alma. Que tu humildad y tu esfuerzo sigan guiándote. Te amo con todo mi corazón”, ha expresado para su hija.
El testimonio de Araceli Akeng refleja el orgullo de una madre que ha visto florecer, desde la infancia, el talento y la esencia de su hija, ahora proyectada más allá de las fronteras de Akonibe y de Guinea Ecuatorial.