El Banco Africano de Exportación e Importación se prepara para una transición histórica. El jurista George Elombi, actual vicepresidente, será el próximo próximo presidente.
Ndze Biyoa Asuhe.- El posible sucesor de Benedict Oramah es el
camerunés George Elombi, un jurista de amplia trayectoria y actual alto
ejecutivo del banco. Suelección podría oficializarse próximamente en la reunión
de la Junta Ejecutiva prevista en Abuya, Nigeria.
Elombi no es un desconocido para Afreximbank.
Lleva casi treinta años en la institución y ha sido una figura clave en su
desarrollo; es un abogado de formación, se ha ganado el respeto dentro y fuera
del banco por su visión estratégica y su profundo conocimiento del
funcionamiento interno. Su perfil lo posiciona como un candidato fuerte en un
momento especialmente delicado.
Y es que el cambio de liderazgo llega en un
contexto tenso. La agencia Fitch Ratings rebajó recientemente la calificación
crediticia de Afreximbank a "BBB", situándola un peldaño por debajo
del grado de inversión. Entre las razones de esta decisión, se encuentran el
alto nivel de morosidad y las preocupaciones sobre el sistema de gestión de
riesgos del banco debido en parte a su creciente exposición a la deuda de
países en dificultades económicas como Ghana, Zambia y Sudán del Sur.
Cabe puntualizar que Benedict Oramah asumió la
presidencia de la institución en 2015, pero su vínculo con Afreximbank comenzó
en 1994; durante el tiempo que ha estado al frente del banco, experimentó una
notable expansión. En 2024, los activos de la institución alcanzaron los 40.000
millones de dólares, y los beneficios netos se acercaron a los 1.000 millones.
Bajo su liderazgo, Afreximbank se consolidó como
un actor clave para el financiamiento del comercio intraafricano y como un
apoyo crucial en la respuesta a diversas crisis económicas en el continente.
Ahora, con la inminente elección del nuevo presidente, El banco se enfrenta al desafío de gestionar ese
impulso, al tiempo
que refuerza sus estructuras internas para garantizar estabilidad y confianza
en un entorno financiero global cada vez más exigente.