El exdirector
general de la empresa eléctrica nacional, SEGESA, Juan Lupercio Nsibi Omogo, ha
sacado a la luz una serie de irregularidades dentro de la empresa, acusándola
de prácticas fraudulentas como el cobro de tarifas ilegales, el desvío de
fondos y una gestión ineficaz. Según sus declaraciones, estas acciones
contribuyeron significativamente a la crisis financiera de la compañía y al
deterioro del suministro eléctrico en el país.
El miércoles 19 de
febrero, durante su comparecencia en la Sala de lo Penal de la Audiencia
Provincial de Malabo, Nsibi Omogo declaró en el marco del juicio por corrupción
y malversación en SEGESA, en relación con su gestión como Director General en
su segundo mandato.
El proceso judicial
ha destapado serios problemas financieros y administrativos dentro de la
empresa, incluyendo la aplicación de tarifas excesivas a los abonados.
"Los clientes estaban pagando precios hasta tres veces más altos de lo
establecido por ley, lo que constituye un fraude a la población", afirmó
el exdirector.
Crisis financiera y
gestión del personal
En sus
declaraciones, respondiendo las preguntas de la fiscalía, Nsibi Omogo explicó
que, cuando asumió la dirección en noviembre de 2022, la empresa se encontraba en
quiebra, con deudas acumuladas en los bancos, proveedores y retrasos de más de
tres meses en el pago de salarios al personal. "Decidí no cobrar mi prima
de funcionamiento hasta que se resolviera el problema de los sueldos",
aseguró.
Además, mencionó que SEGESA contaba con alrededor de 2.500 empleados, cifra que se aumentó tras la incorporación de 415 trabajadores adicionales para los labores de mantenimiento, una decisión tomada por orden del Jefe de Estado. "No podía rechazar el mandato del Jefe de Estado, ya que es el propietario de la empresa", explicó ante el tribunal.
Tarifas ilegales y
ajustes en la facturación
Lo más destacado en
las declaraciones del exdirector general de SEGESA es la denuncia sobre las
tarifas ilegales que cobran a los abonados desde el año 2013. “Muchas empresas
privadas habían presentado quejas por los altos costos de la electricidad. Al
revisar la situación, descubrimos que las tarifas aplicadas no se ajustaban ni
a la ley tarifaria de 2002 ni a la de 2022”, manifestó.
Para corregir esta
situación, detalló que tuvo que implementar nuevos ajustes en la facturación y
condonó las diferencias, lo que provocó una reducción en los ingresos de
SEGESA.
Presiones y
coacción durante su detención
En un giro inesperado del juicio, Juan Lupercio Nsibi Omogo confesó que se vio obligado a modificar su testimonio, porque durante su detención en la Gendarmería Nacional por temor a represalias. "Tuve que decir lo contrario en la Gendarmería para evitar castigos", reveló, insinuando que estuvo sometido a presiones durante su interrogatorio.
Las declaraciones del exdirector han generado un fuerte debate sobre la transparencia y la gestión en SEGESA, mientras el proceso judicial continúa en busca de esclarecer las responsabilidades y tomar medidas correctivas en la empresa eléctrica nacional.